sábado, 27 de junio de 2009

۩ PIEDRAS.


"Enhorabuena por ese novio médico estupendo que te has echado. No muy guapo, pero con una interesante nariz grande, aficionado a Mafalda como tú y melómano.


Pues a ver cuando me haceis una visita, tu y tu novio. Para que os de el visto bueno. Lisboa es rara, Javier. Es una ciudad de la que tengo recuerdos de cosas que no he vivido. Pero eso me hace ir despacito. Más tranquila. Con dos dedos, Torpe, pero acertando las letras que quiero dar.
Estoy tranquila, por fin. Al menos ya no siento que me muero por dentro. Eso es bueno, ¿no?. Y tengo ganas, pequeñas, pero ganas de empezar otra vez. Y olvidarme de que esta y cualquier ciudad a veces está tan triste como yo. Y notar que estoy cambiando, aunque sólo sea un poco. Bueno, si es mucho, mejor.


¿Has visto que egoístas nos volvemos cuando estamos solos?. Espero que tu novio el médico tenga cura para el egoísmo. ¿Tu crees que nos enamoramos sólo para no estar solos?. Yo creo que me he enamorado de un chico. Bueno, de sus cogote. Me encanta el cogote de un conductor de tranvía que no conozco.


Espero que lo que tienes ahora sea lo que siempre soñaste tener. ¿Dónde irán los sueños cuando no los conseguimos? Porque a algún sitio tienen que ir. Aunque creo que al final, los sueños no son más que una excusa. Pero una excusa muy gorda. Son la excusa para vivir. Por eso a veces también se convierten en la mirada nostálgica de lo que nunca fuimos. ¡Qué putada, Javier!. Asumir que nunca serás lo que siempre deseaste. Ni esperarlo siquiera, ¡joder!


Deseo, deseo, deseo, deseo… Quiero con todas mis fuerzas ser feliz. Y con eso hacer un poquito felices también a los que me rodean. Eso es lo que siempre quise.
¡Ay! ¡Que bien! ¡Que bien Lisboa, Javier! Beso."

domingo, 7 de junio de 2009

۩ El amor es una droga.

Hace tiempo, una persona me contestó que el amor no existe, que no es más que una reacción química que tenemos en nuestro organismo, la cual nos lleva a sentir un gran placer al estar con la persona "amada". En parte estoy de acuerdo y en parte no. Esto lo digo, porque si incluso el pensar, ver, oler y demás funciones que tenemos, están relacionadas con reacciones químicas, también el "sentir maripositas" y cosas parecidas al ver a la persona amada esta relacionado por lógica con nuestra naturaleza.
Ahora bien, ¿porqué el título de este tema, el amor como una droga? Pues aunque las drogas pueden ser aspirinas o cualquier otro tipo de medicinas, en este caso específico me refiero a las drogas como cocaína y esas, que causan una sensación de placer momentáneo, pero que posteriormente en su ausencia sientes la necesidad de volver a sentirlo, siendo que harías lo que fuera por conseguir nuevamente esa droga, para tener una vez más tu placer. Y al no tenerlo, eres infeliz y sufres mucho.

Entonces el amor es como esa droga: cuando estas con la persona te sientes en las nubes, pero cuando estas en su ausencia te sientes como el oyo y te hace falta, que lo necesitas a tu lado para sentirte bien y cool. Cuando pierdes el amor de esa persona, sientes como te destruye tu interior, como si fueses adicto a su presencia, a estar con él o ella. Como no lo puedes tener, te hace sentir mal, y como todo adicto sin su "pastilla", tiendes a hacer cosas o decir cosas aweonas y malas. Y al igual que con la droga, al saberlo perdido, eres infeliz y también sufres mucho, te hace falta tu dosis.

Sin embargo, a medida que dejas de consumir esa droga, también te recuperas. Vuelves a ser tu mismo, y a recuperar el control de tu persona.

Es posible que la persona que te hizo sentir en las nubes no sea lo mejor y seguramente esta lejos de ser el príncipe azul que pensabas, e incluso podría ser un hijo de puta. El amor es ciego igual que las drogas.

¿Yo? Creo que ya superé la época de que era una "droga", ahora ya uso más la cabeza para lo que hago, sin dejar de hacer lo que siento.