lunes, 4 de enero de 2010

۩ Nunca 100% disponibles.

Vengo aproximadamente teniendo citas hace 10 años buscando al "The One" (creo que cuando sean justo los 10 años tendré que celebrarlos como una Bodas de plata), y siempre he tenido la sensación de entregarlo todo cuando estoy saliendo con alguien, "todo" en el sentido emocional claro.

Pero cuando ya llevas un tiempo con alguien, y la cosa se torna tediosa, te das cuenta que jamás tuviste que haberle demostrado ciertas facetas tuyas, como tus placeres culpables, lo maniático, obsesivo, dramático, idealista, superficial, magnético, lunático, hasta la gula exacerbada que te posee.

Porque no? Porque nunca hay que estar 100% disponibles y abiertos para el amor. Siempre hay que dejar un pedacito de nosotros mismos guardado en algún lugar para recordar quienes fuimos un día al momento en que nos pateen, o pateemos. O mejor aun, nunca convocar el augurio de "Yo sé que tu sabes que yo sé (o 'te conozco' en su defecto)".

Anyway, quizás dentro de estas semanas tenga una nueva cita, con un chico ESPECTACULAR, pero me pregunto: en una relación inteligente ¿Podemos ser nosotros mismos y aun así cautivar al otro? ¿O es necesario omitir características propias para que todo marche bien? ¿Cuál es el limite que diferencia al hombre obvio y al hombre sorprendente?

Mejor seguimos siendo el objeto indescifrable, el puzzle que nadie jamás podrá armar, y que ningún tipo nos sepa interpretar por nuestras actitudes... he dicho!

No hay comentarios: